¿Querías aventura? Ahí la tienes. En plena tarde boricua y mientras el nudo de mi estómago jugaba con la hernia que me diagnosticaron en el esófago, escuché lo que sería el preludio de un largo viaje... más de lo que me había propuesto. El avión hacia Miami se había retrasado -una vez más- y ahora partiría a las 7:15 p.m. Como es mi costumbre y antes de desesperar, me hice a la idea de que perdería mi conexión a Santiago. Me consolaba el hecho de que la aerolínea tendría que resolver por los inconvenientes que ellos causaron.
Fueron dos horas con veinticinco minutos en el aire. Allá arriba -a 33,000 pies de altura, según el piloto- miré la película "The Queen", mientras a varios cientos de millas, su protagonista recibía un Oscar por representar a la reina ingelsa. Tamaña actuación en una película donde no pasa nada. Lo mismo me repetía yo cada cierto tiempo: "No pasa nada. Si el avión se fue, te ubicarán en otro vuelo, sino te darán comida, transportación y hotel".
Para mi sorpresa, fue la última. Esto, porque en la infinita fila donde esperábamos los miserables que perdimos nuestros vuelos, habían diez personas más cuyo destino también era Santiago. Así, el grupo, compuesto por cuatro adultos y seis adolescentes que parecían sacados de la película de terror "Children of the Corn", ocuparon los espacios disponibles en el vuelo de las 11:00 p.m. Con este panorama tan alentador para alguien como yo, que olvidó llevar comida en el equipaje de mano, razón que provocó que sus tripas le hicieran la competencia a la Sinfónica de Londres, me topé. Acto seguido, y luego de una hora de espera, me entregaron boletos para transportación, comida, estadía en un hotel y me ubicaron en el vuelo del día siguiente a las 11:00 p.m.
Ahora estoy aquí -con la misma camisa de ayer- en un hotel cuatro estrellas, a la espera de esa hora en que pueda por fin partir hacia Santiago. Pero que quede claro, si esto es aventurarse solo, que venga el resto. Tengo las botas puestas.

3 comentarios:
¡Hola Pablo! Ya te extraño muchísimo. Me alegro que por lo menos no te perdiste los oscares. Y ya me enteré que estás finalmente en Chile asi que a disfrutar. Te quiero mucho ... Alana
Reino de la Pequeñez con sede en el Cono Sur!!!
Hijo mio se como te sientes por que lo pase en mis pensamientos. pero ya eso esta en e safacon bravo ya estas en Chile, donde quieres estar para asegurar tu futuro. te amo tu mama
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