13 de marzo de 2007

Martes coquí, nunca negro...

Microsoft tiene sus martes negros -expresión racista que detesto, pero cuya raíz comienzo a comprender- el segundo de cada mes. Se trata del momento en que la compañía tecnológica publica sus parches de seguridad, lo que hace más vulnerable el sistema a la entrada de virus. De igual forma, se le llamó al martes siguiente al 11 de septiembre de 2001, instancia en que las bolsas de valores mundiales experimentaron una baja drástica en sus números.

Este martes 13 -¿casualidad, causalidad o coincidencia?- pasará a la historia como el "Martes coquí del Magíster en Periodismo". No porque haya metido las patas en nada. Mucho menos, tuve un momento coquí. Lo que se transformó en un Eleutherodactylus portoricensis, fueron las dos clases que me tocó tomar hoy. Son, como diría mi adorada Tere, un cable. La primera, básicamente nos enseña cómo se miden las audiencias de los distintos medios de comunicación. Nada muy difícil, pensarán algunos. Pero con un profesor que habla 384 palabras por segundo y que nos exigirá una página de análisis de un artículo investigativo semanal -no sin antes mencionar la monografía y los dos trabajos grupales- es obvio que no será fácil de tragar. Para colmo, se le olvidó que a las 10 tenemos receso para el café y nos mantuvo al borde de la desesperación durante media hora más. A la salida concordamos todos en que fue la media hora más larga de la historia. Se terminó la clase, almorzamos y de vuelta al salón...

Esta vez, fue peor. "Metodología aplicada en Comunicación"... con semejante título, no le quedan ganas a uno de otra cosa que de irse a tomar una siesta. Pero casi eso tuvimos que hacer ante una perorata de términos científicos, procedimientos y metodologías investigativas que no tienen más intención que exigirnos otro trabajo para entregar. Se trata de un proyecto de investigación completo, original y que habremos de entregar en mes y medio. O sea, que aquellos días en que Santiago Pintor -mi profesor de investigación en COPU, que tenía aspecto bonachón y sonrisa de Barney- nos daba un semestre entero para investigar, quedaron bieeeeeen atrás. Ahora, sólo números y números... ahora, sólo trabajo intenso de ratón de biblioteca... ahora, sólo un martes que no fue negro -si lo hubiera sido, seguramente lo habría gozado más- pero que vino con la certeza de que ese día de la semana no ha de ser mi favorito. Menos mal que sólo hay un martes semanal...

-coquí = el vacío estructural que representa un objeto, comentario, suceso o persona cuando no guarda relación con el tema o ambiente que se está tratando. (Arroyo, A. & Toro, A. 2006)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Pablo...
Tremendo martes...pero usted como el pájaro carpintero...que dura es la palma, pero hace su casa.ADELANTE

T.L.

Anónimo dijo...

I think it had a lot to do with the number 13, but the next one will be a 20: A funny number. I hope you can find something enjoyable in every upcoming Tuesday. Cheers! ;)

Anónimo dijo...

A mi tampoco me gustan los martes...son un día coquí

pero se van rápido...
tqm Alana

Boca Roja dijo...

Definitivo hay que organizar las tropas, hace runa legión de antimarteros y dirigirnos al campo de batalla escolar... venceremos, arriba compañero!!!!!! muerte al martes -y d epaso al lunes- "Piquete masivo, piquete combativo"
Así lo haremos por decreto los habitantes del Reino de la Pequeñez!

Iliana Fuentes Lugo dijo...

Martes es mi primer día de la semana por que tengo libre los lunes. Así que imaginen cuán coquí son mis martes. Pero supongo que con tantas chikas a tu alrededor los martes y miercoles y jueves y viernes... serán un poco más llevaderos;)
Un abrazote pipiripero!!!
By the way: Qué posición ocupo en el reino de la pequeñez?

Anónimo dijo...

No te preocupes, Pablillo. Por si te hace sentir mejor, mi profesor de Producción Simbólica de COPU, Luis Felipe Díaz, me dio un examen "take home" que tuve que hacer en 2 días, aún cuando el resto de la clase tuvo una semana para contenstar las 3 preguntas de discusión sobre el libro que él escribió y que debían terminar llenando de 15 a 20 páginas. (un momentito a lo que respiro...) "¿Por qué?", preguntas. Pues porque me fui de viaje con el trabajo (se lo había dicho) y él decidió dar el examen esa semana. ¿Y de qué trata una clase de producción simbólica?, preguntas también. Pues no estoy muy segura todavía, pero creo que es sobre filosofía aplicada a cómo entendemos el mundo a través del lenguaje. O sea, una retahila de gente muerta que, en un momento dado de la historia, dijo algo intrincado, obscuro, y que sonaba profundo sobre la comunicación, y que todavía hoy estámos tratando de entender qué quisieron decir. (Mis disculpas a los amantes de la filosofía, pero esta es mi apreciación de la misma)¡Ah, qué casualidad! Mi profesor también me dio ese examen un martes...¡coquí!

Anónimo dijo...

Por si acaso, la del mensaje súper largo sobre filosofía fui yo, tu hermanita (o hermanota por que soy la mayor, no porque esté gorda) ;)